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El arte de Miguel Ángel Buonarroti

Capilla Sixtina de Miguel Ángel: pinturas del techo

La Capilla Sixtina de Miguel Ángel presenta los famosos frescos tan influyentes en la Historia del Arte. Estas pinturas asociadas a la pared se encuentran en la estancia más conocida del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano.

Las creaciones de Miguel Ángel y la ubicación del cónclave en la que el Colegio de cardenales eligen un nuevo papa convierten esta capilla en universal.

Hoy forma parte del itinerario que siguen los visitantes de los Museos Vaticanos, como uno de los espacios artísticos más maravillosos realizados en la Historia.

La historia de la Capilla Sixtina del Vaticano

La configuración actual de este espacio se inicia con el papa Sixto IV. Entre 1477 y 1480 el pontífice decide restaurar la capilla de la fortaleza vaticana, denominada entonces la Cappella Magna. Su existencia estaba documentada desde 1368 y se conocía también como la capilla Nicolina, que debía su nombre al papa Nicolás V. El pintor Beato Fra Angelico había realizado un ciclo pictórico, pero durante el papado de Sixto IV el estado de este pequeño templo era ruinoso.

El diseño actual de este espacio religioso se debe a Baccio Pontelli, mientras que el arquitecto Giovanni de Dolci se encargó de la construcción entre los años 1473 y 1481. Pero, como sabemos todos los que hemos visto vídeos y fotos de la Capilla Sixtina, o los que hayan podido disfrutarla en directo, lo mejor de este edificio está en su espectacular interior.

Los pintores de la Capilla antes de Miguel Ángel

Sixto IV reunió a un excelso grupo de pintores del Quattrocento, el primer Renacimiento italiano, para que completaran la decoración de las paredes de la capilla. En 1482 se terminó la decoración al fresco y el 15 de agosto de 1483, día de la Asunción, se consagró la Capilla Sixtina a la Virgen María.

El famoso Sandro Botticelli, el maestro de Rafael Pietro Perugino, Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio, Luca Signorelli y Cosimo Rosselli se encargaron de pintar al fresco una serie sobre la vida de Moisés y otra sobre la de Jesucristo. Además, en la zona superior colocaron los retratos de los papas que habían ocupado la silla de Pedro hasta el momento. El muro se decoró de arriba abajo, ya que en la parte inferior hay unas cortinas pintadas al fresco, engañando los ojos de los visitantes en un trampantojo muy conseguido. En la bóveda se había dejado una pintura azul con estrellas doradas, imitando al cielo. Una solución muy parecida a la que se conserva en la Capella Scrovegni de Giotto en Padua.

Michelangelo Buonarroti y la bóveda de la Capilla Sixtina

Sólo con aquellas obras pictóricas la Capilla Sixtina habría sido un espacio fundamental para la Historia del Arte. Pero faltaba la magistral intervención de Miguel Ángel, que debe de transformar la superficie de la bóveda y el testero en dos períodos diferentes.

El papa Julio II encargó a Miguel Ángel la decoración del techo de la bóveda. El artista florentino se enfrentó a uno de los mayores retos de su carrera. Él era un gran pintor, con una excelente obra en el momento, pero escasa y de pequeño formato. Porque ante todo era un escultor excepcional, de los mejores de la Historia del Arte.

Con estos datos y leyendo la documentación conservada, sabemos que en un principio Michelangelo Buonarroti rechazó el proyecto, por sus inmensas dimensiones y las dificultades que requería. Un espacio de 40 metros de largo por 13 de ancho supone que había que ponerse con pintura al fresco en ¡460 metros cuadrados! Para alcanzar las alturas había que diseñar un andamio especial para trabajar con comodidad.

La iconografía de la bóveda de la Capilla Sixtina

Miguel Ángel ordenó el techo de la Sixtina con una estructura arquitectónica pintada que tomaba como referencia la bóveda de lunetos de tipo goticista. En la parte central del techo se desarrollan 9 escenas del Génesis: desde las escenas de la creación del mundo, la famosa Creación de Adán, la de Eva, hasta el episodio de la embriaguez de Noé.

Los antepasados de Cristo, como David o Salomón, se colocan en el espacio sobre los lunetos y las enjutas laterales. En las pechinas, situadas en las esquinas, hay cuatro historias de la Salvación del Pueblo de Israel, como la de David y Goliat. En los espacios triangulares tenemos a Profetas y Sibilas, prefigurando la venida de Cristo. Los “ignudi”, figuras desnudas, sostienen unos medallones que incluyen otras escenas del Antiguo Testamento.

Como se puede apreciar, el tema de la bóveda de la Capilla Sixtina es la historia del mundo y de la humanidad antes de la llegada de Cristo. Pero todo desde una visión neoplatónica, que resalta la belleza de los cuerpos desnudos como representación de la idea del Bien.

Técnicamente, la pintura del fresco de Miguel Ángel empleó colores vivos, que son fáciles de ver desde el suelo, donde se sitúan los miembros del Colegio Cardenalicio. La última restauración reveló la fuerza del cromatismo, que se había ido apagando con la suciedad de los siglos. En cuanto a su estilo, las más de 300 figuras representadas desarrollan una complejidad de posiciones anatómicas, sin que hay ninguna figura que repita el gesto.

Visitar la Capilla Sixtina de Miguel Ángel: compra tu entrada

La Capilla Sixtina de Miguel Ángel contiene las monumentales pinturas del Juicio Final y el fastuoso techo de la bóveda, ambas realizadas por el artista florentino, es visitable.

Este espectacular espacio en el que se celebran los cónclaves para elegir un nuevo papa se inscribe dentro del recorrido de los Museos Vaticanos, en el que se pueden admirar otras increíbles obras de arte, como el Laocoonte, el Augusto in Prima Porta romano o el Entierro de Cristo de Caravaggio.

Para reservar tu billete de ingreso en los Musei Vaticani de Roma puedes acceder a este enlace en el que encontrar hasta cuatro formas de visitar este hermoso monumento. Puedes escoger entre la visita por tu cuenta o la guiada. Pero también hay una que te lleva por lugares escondidos que no entran en el itinerario habitual y otra que acaba con un aperitivo en el Cortile de la Pigna.


Puzzles de la Capilla Sixtina

Jugar con la famosa pintura al fresco realizada por Michelangelo en la bóveda de la Capilla Sixtina es todo un clásico. Desde hace décadas, era uno de los puzzles más complicados, porque era de los que tenía un número de piezas más alto.

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Reproducciones de la Capilla Sixtina

Cuando entras en este fastuoso espacio decorado por Miguel Ángel, y antes por otros grandes artistas italianos del Renacimiento, deseas guardar esa experiencia para siempre.

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