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El arte de Miguel Ángel Buonarroti

Toda la obra de arquitectura de Miguel Ángel

La universalidad de arquitectura de Miguel Ángel Buonarroti también tiene su expresión en la vena constructora del genio renacentista.

Porque, además de escultor y pintor, Michelangelo Buonarroti fue un excepcional arquitecto del Renacimiento.

La arquitectura del Renacimiento en Italia

El Renacimiento en Italia había traído un nuevo concepto profesional de la construcción: el del arquitecto. Hasta entonces, existía la figura de un maestro de obras que conocía los secretos de los sistemas constructivos, intercambiando los saberes con otros miembros de los gremios encargados de levantar los grandes edificios de pueblos y ciudades.

Con el Quattrocento, personajes como Brunelleschi o Alberti se sienten atraídos por la cultura clásica de Roma. Necesitan estudiar los edificios que permanecían en pie en Italia, además de las ruinas que se podían encontrar por muchas localidades de la península. Además, accedían a las bibliotecas en busca de texto grecolatinos sobre construcción, convirtiendo el Tratado de Vitruvio en el modelo bibliográfico para los nuevos arquitectos.

También a imitación de los antiguos, los arquitectos del Renacimiento escribían sus propios tratados, que circulaban entre los cenáculos más cultos. Tratados como los Libros de Arquitectura de Alberti pasaban por las manos de los humanistas, tanto los artistas y arquitectos como los grandes intelectuales del momento renacentista.

La formación de Miguel Ángel arquitecto

Los artistas y los talleres disponían de modelos de arquitectura, como láminas, dibujos y tratados. La labor de las imprentas permitía la expansión de los libros, y con ellos de las ideas, por todo el espacio europeo.

Conocer los esquemas arquitectónicos no era patrimonio exclusivo de los constructores de edificios. Los artesanos y artistas debían de entender el lenguaje arquitectónico para poder dibujar y pintar retablos en los que las figuras se ordenaban en una arquitectura pintada. O para poder diseñar una puerta en una edificación, una ventana en una fachada o la totalidad de una portada de cualquier tipología.

En definitiva, los grandes artistas tenían una buena formación en el campo de la arquitectura. Habían estudiado los monumentos clásicos y las construcciones de sus contemporáneos. Pero también estaban al día con los tratados de los Alberti, Vignola o Palladio.

La realidad del Quattrocento y del Cinquecento nos habla de artistas multidisciplinares, capaces de ser competentes en varias artes. Por eso un pintor especializado como Rafael Sanzio también había diseñado la arquitectura de la Capilla Chigi de Roma o había continuado las obras de la basílica de San Pedro del Vaticano, tras la muerte de Bramante.

En definitiva, era normal para un artista como Michelangelo Buonarroti que saltase ocasionalmente al mundo de la arquitectura. Y que fuese un arquitecto de buena formación. Todo gracias al constante contacto con las ruinas del pasado, con su memoria de la arquitectura de Brunelleschi en Florencia y con la observación de la arquitectura de los maestros contemporáneos.

La arquitectura de Miguel Ángel: cronología

Mejoras en el Palazzo Medici – Riccardi

La primera intervención arquitectónica de Miguel Ángel en Florencia fue hacia 1517: las mejoras del Palazzo Medici, especialmente las ventanas inferiores.

Ventanas de Miguel Ángel en la arquitectura del Palazzo Medici Florencia
Ventanas de Miguel Ángel Palazzo Medici

Biblioteca Laurenziana

Entre 1524 y 1534 Michelangelo Buonarroti proyectó la increíble Biblioteca Laurenziana de Florencia. Su vestíbulo es una de las grandes obras arquitectónicas del maestro.

Biblioteca Laurenziana Miguel Ángel Arquitectura Florencia
Biblioteca Laurenziana de Miguel Ángel: vestíbulo

Plaza del Capitolio o Piazza del Campidoglio de Roma

Miguel Ángel diseña la arquitectura de los edificios de la Plaza del Capitolio, entre los años 1534 y 1538. Forma parte de una gran intervención urbana de Michelangelo en la que ordenan esta plaza principal de Roma sobre la colina capitolina.

Grabado de Étienne Duperac con el proyecto de Miguel Ángel en la Plaza del Campidoglio
Grabado de Étienne Duperac con el proyecto de Michelangelo en la Plaza del Campidoglio

Fachada del Palacio Farnesio o Palazzo Farnese en Roma

Michelangelo Buonarroti construyó esta fachada entre 1546 y 1549, continuando con los trabajos de otros autores en el palacio romano.

Palazzo Farnese Fachada de Michelangelo Buonarroti
Palazzo Farnese, fachada de Michelangelo Buonarroti

Basílica de San Pedro del Vaticano

A partir de 1546, Miguel Ángel se convirtió en el máximo responsable de la obra de San Pedro. Con este cargo, Michelangelo tuvo que decidir muchas intervenciones que se consideran definitivas para la construcción de la Basílica de San Pedro y la gigantesca cúpula.

El proyecto de las obras de Miguel Ángel en la arquitectura del Vaticano no se concluyeron hasta 1590, muchos años después de su muerte.

Proyecto de la Basílica de San Pedro del Vaticano Miguel Ángel Grabado de Étienne Dupérac
Basílica de San Pedro del Vaticano de Miguel Ángel. Grabado de Étienn Dupérac

Porta Pía

Esta puerta de la ciudad fue diseñada pro Michelangelo entre los años 1561 y 1568.

Porta Pia de Roma Michelangelo Buonarroti
Porta Pia de Miguel Ángel

Santa Maria degli Angeli e dei Martiri

Es uno de las obras que comenzó Miguel Ángel en Roma en 1561, sobre los restos de las termas de Diocleciano. Aunque la iglesia que vemos en la actualidad no sigue demasiado lo proyectado por el arquitecto florentino.

Santa Maria degli Angeli Michelangelo Buonarroti
Santa Maria degli Angeli, comenzada por Miguel Ángel